El deporte vuelve a demostrar su capacidad para unir a las personas, promover la salud y construir redes comunitarias. Las jugadoras del equipo absoluto femenino del Club Waterpolo Pontevedra, de Primera Nacional, tuvieron la oportunidad de vivir una experiencia única de intercambio y aprendizaje mutuo junto a un equipo muy especial de nuestra ciudad por el río Lérez.
Las Libélulas BCS Pontevedra es un equipo deportivo y asociación pontevedresa formado por mujeres supervivientes de cáncer de mama (Breast Cancer Survivors, de ahí las siglas BCS) que practican la modalidad de piragüismo conocida como Barco Dragón (Dragon Boat).
La reciente actividad compartida dejó una huella sumamente positiva en todas las participantes, quienes no dudaron en expresar sus impresiones tras bajarse de la embarcación.
Para las deportistas más jóvenes, la experiencia resultó ser de lo más amena e interesante:
“Ha sido muy divertido y una actividad súper bonita. Colaborar con esta asociación nos ha parecido increíble y, además de pasarlo muy bien, creemos que ayuda muchísimo a mejorar la coordinación del equipo”, destacaron tras completar la jornada, mostrando sus ganas de volver a repetir en el futuro.
Por su parte, el valor del aprendizaje mutuo fue otro de los puntos clave destacados durante el encuentro:
“Ha sido una experiencia súper especial y me parece admirable todo lo que nos han explicado sobre la asociación, su historia y los motivos por los que se creó. A nivel deportivo nos lo hemos pasado increíble. Se ha creado un intercambio precioso: nosotros nos nutrimos de su deporte y ellas del nuestro para formar un verdadero equipo.”
El encuentro concluyó con la firme convicción de continuar organizando iniciativas conjuntas que sigan visibilizando la admirable labor de las Libélulas BCS Pontevedra, demostrando que cuando el deporte y la solidaridad se unen, el trabajo en equipo no tiene límites.
¿En qué consiste el proyecto?
Terapia y salud: La práctica del remo en Barco Dragón en la categoría BCS tiene respaldo médico internacional (iniciado en los años 90 por el Dr. Don McKenzie). El movimiento repetitivo y controlado del paleo ayuda a mejorar el drenaje linfático, previniendo o mitigando el linfedema, una secuela habitual tras la extirpación de ganglios axilares en cirugías oncológicas.
Red de apoyo mutuo: Más allá del ejercicio físico, funciona como terapia grupal y emocional. Permite a las participantes compartir vivencias, superar secuelas de los tratamientos y encontrar un entorno de acompañamiento y motivación.
Competición: Aunque su lema principal es la salud y el compañerismo, entrenan regularmente en la ría y el río Lérez y participan en festivales y campeonatos autonómicos y nacionales de Barco Dragón BCS, donde han cosechado medallas y podios.
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